(...)

(...)

Midnight Passages III

La perturbación mental es en realidad un exceso de sensibilidad. Esa misma sensibilidad hace que el tal individuo perciba la realidad a un nivel mucho más profundo, agudo, y por lo tanto, terrorífico, que una persona "normal"; es por ello que se perturba, ¿a qué sensibilidad superdotada no le sucedería lo mismo? Y a menudo esto conduce al suicidio, dado que el sujeto no tolera lo que percibe.

El suicidio es dormir la percepción.
Sabiendo que el efecto del Seconal será permanente (deliciosamente letal)

El suicidio es decir "¡Basta!"
De un modo aún más atronador que escopetas disparándose por accidente

El suicidio es abandonarlo todo, incluso el amor.

El suicidio es abandonar el recuerdo. 
"Ya no habrá más látigo que me fustigue"

El suicidio es elegir morir antes de ser vencido.

El suicidio es saber que ya no se teme más a Dios.

El suicidio es promesas incumplidas.

El suicidio es saber que Dios miró hacia otro lado y te ignoró.

El suicidio es el orgasmo de la tristeza.

El suicidio es silencio a gritos.

Cada vez que lloro desearía que mis lágrimas destejieran mi tristeza; que no sea necesario salpicar de granate mis muñecas.

La alegría es mi amor. Mi amor es mi presente. Son mi resistencia.

Una media negra machada de semen.

1 comentario:

  1. Hola Flor, me gusta mucho tu blog.
    Este texto me hizo pensar en Kurt Cobain.

    Un beso

    ResponderEliminar