(...)

(...)

Tres Septetos a Medianoche

Oh, amante, de largo, frío y delicado cuello
Recostados aquí, te adoro en mi bacanal lecho
y pareciera que pudiera desnudar tus adentros,
contemplar las oscuras mareas que sin cesar deseo
Deseo mojar en mis labios tu esencia de Orfeo
luego, entregarme enteramente al plácido Morfeo
antes, de componer los más profanos versos.

Entre dos puentes rosáceos y de lanudos campos
En la lengua del oscuro Sol saboreo un blanco agrio
Entre dos rojas carnes que sobre el monte hallo
un amargo tironeo a mis labios ha en breve secado
Es en ninguna otra boca que encuentro dulzor amargo
en la obertura redonda de tu cañón apenas apuntando
apenas húmedo, carnal como el más hedónico santo.

Grises esfumados que sobre mis párpados se elevan
Alma de pastoril tabaco que alumbra la pérdida serena
Impalpables difuminados de espejos que nada reflejan
enlazadas a opacas chispas, chispas de inmovilizadas saetas
Envenéname una vez más para tenderme en las mareas
Sálvame una vez más para no ahogarme en las arenas
Complaceme a través de esta condena y abraza mi celda.

Records

Es la sonrisa perdida
Una vieja fotografía

La nolstangia celebra
esa copa que quedó por beber
y que jamás pedimos
    quedó en nuestro paladar la memoria
    y en el recuerdo palabras por decir

Nadie hace nada
A nadie le importa

Las fisuras y la humedad
Los colores descascarados
Todo cubierto de polvo

Un inmenso espacio lleno de cosas
Un bello alivio ese abandono.

Midnight Passage Decembrino

Aunque parezca fácil, es realmente difícil con sinceridad escribir sobre uno mismo. Siempre va a haber algún aspecto que queramos maquillar u omitir. La pura verdad siempre termina censurándose, ya sea por vergüenza, aburrimiento o ridículo. Los únicos enterados fueron los elementos de escritura y vos. El papel puede extinguirse o perderse. Contemplarnos a través de un espejo y no a través del reflejo de nuestra percepción es arriesgado; generalmente suele ser molesto o doloroso, pocas veces amable. La mayor parte del tiempo vivimos con los ojos medio tapados; ver sin protección sería una coda edípica.   

El Fantasma de B - Parte II

¿Por qué será que tus miradas me inquietan tanto? 

Eres un pensamiento recurrente, nublas la verdadera conciencia de mi corazón;
me estás indicando algo que estoy evadiendo o ignorando.

Eres mi Syd Barrett personal. Misterioso, aquel del cual todos sospechan locura. Dices poco, pero la tensión es abrumadora. Das un paso para adelante y tres para atrás. 

Quisiera escribirte, reescribirte y no poder reinventar nada más, pues serías intocable por mis palabras.
Serías aquel muso de glauca fugitividad que nada dice, pero que todas las pasiones desata.
A través de tu torre de mármol, tratas de romper con mi prudencia.

La posesión de nuestros cuerpos sería un acto abominable; lo censuro.
El amor libre no es compatible con la culpa.

Tal vez carezca de la madurez necesaria para asumir la verdad y me falte fortaleza para rendirme...

Ese deseo maldito es real y no al mismo tiempo: su principio de contradicción es imposible.

El Fantasma de B - Parte I

Una noche, tras mis 21 años, finalmente volví a escribir.
El cielo lloraba estrellas y mi temple ya no pertenecía más que mi destino.
¿Para qué surcar estas aguas, en las cuáles me estoy ahogando?
Debía hacerlo, sin preguntarme por qué
Mi razón no era la juventud impetuosa
Era mi deseo de escapar, de no importarle nadie
Ni siquiera a mí misma.

El fantasma del poeta B. apareció ante mí; transfigurado, resplandeciente, envejecido.
Me dijo no estar contento conmigo, pues había desviado mi camino, mi prosa. Desoí a mi hado e ignoré los contrapuntos estelares. ¡Desperdicio! Por un instante ínfimo en simultáneo perdido el impulso de las lágrimas me atizaron. Tal contemplación, tan profunda como melancólica, despareció al son de su efemeridad sentimental.
Señalada, señalado el ala izquierda de mi pecho. Todavía latía, acelerado y furtivo. Me había dejado arrastrar por una marea nauseabunda… débilmente. Mi corazón enfermó de pasiones y mi poética se obnubiló. Desconsideré mis principios. Las sombras me saludaban como fuegos de vivac. “Vuela, vuela, elévate para que no te podamos alcanzar” La Libertad. La libertad también incluye pérdida.
                    Una libertad bien conquistada es cruenta pero definitiva.
El espectro de Byron rejuveneció. Sonríe apenas y espera que haga lo que debo hacer: obedecer. Obedecer a mi fuego, la única sustancia inmortal, pues todo el resto se deshace.

Tenía tantas cosas para decir, pero no sabía precisamente cómo.
Mis pensamientos me desbordaban, y los lanzaba con violencia
Hasta que me di cuenta de que no vivía en mí sino en otro lugar
Y que mi cuerpo y mente debían volver a reunirse antes de que mi alma estallara
Tanta angustia innecesaria.

Sé que me siento más a gusto en el camino amargo y solitario
Aunque me deshaga en el amor y en la ternuras que más anhelo
Son mis escritos mi yo confeso, aquí es imposible negar
Lo que con gestos y sociabilidad distraigo con alegría
Quiero quebrar muros, pero mis brazos aún están débiles.

En cada verso cultivo pequeños huertos de genio.

En cada verso germina una rosa húmeda de sangre y fresca de vida, iluminada por un viejo mirando hacia abajo desde arriba con un compás entre sus dedos mientras se mece sobre una media luna solar.  

Los Vapores de Tomás Baldío

F. S. Fitzgerald:
-En cada uno de nosotros,
Eliot es
una lectura baldía
donde es llorada
hasta llegar a la densidad
lo patético



(Pentámetro yámbico
Ritmos Sincopados
Oratoria Eclesiática
Declamación Homérica

443 versos)


(lectores peripatéticos)

E. Hemigway:
el mejor momento:
la llegada a Cartago
¿qué tal un Martini bien frío?

Ni siquiera es un momento de Eliot
Un instante emocionante robado de un libro de historia
-eso es

Z. Fitzgerald:
¡Claramente una miseria!
El vestido negro y las flores no son para entierros
son para agraciarlos con una fragancia Chanel
y blanquecino rapé.

Snob X:
Marié es un nombre demasiado francés para un poeta inglés

D. H. Lawrence:
Virginia Woolf no te quería publicar, old fellow T. S.
pero Leonard, su marido
era un presunto snob aburrido.

Colette:
Definitivamente te faltó swing, jazz y licor
Un poco de Cole Porter y otro de fru fru francés
Algún gigoló o una romance libre de pudor


(Pentámetro yámbico
Ritmos Sincopados
Oratoria Eclesiática
Declamación Homérica

443 versos)

(Demasiado postmoderna es tu genialidad, primor)

P. Picasso:
Te pintas como un hombre sencillo
Aturdido de la ciudad
Campechano a lo Machado a las orillas del Duero
pero en verdad
todos saben que tu traje
es un auténtico Dior

***

Sí, tan claro como las musas te lo cantaron, eres un poeta de la desolación.

Jerga Proletaria
Cortesía Burguesa

Hogarth House Press Presenta

La Tierra Baldía de T. S. Eliot


Pentámetro yámbico
Ritmos Sincopados
Oratoria Eclesiática
Declamación Homérica

443 versos

Un conformista sutil - dijo William Carlos Williams

EL POETA DE LA DESOLACIÓN

¡LA NUEVA SENSACIÓN DE 1922!


En todas las librerías.

Fábulas en la Pecera

Ésta es la fabula de Irish Boy
de sus noches en tierras de Oz
junto a su amigo, Mr. Irish Scotch
A veces también con Don Perignon
o un tinto, según la ocasión
Importante siempre será para la diversión.

En una taberna muy irlandesa
los duendes cantan leyendas
y ninfas bailan sobre mesas;
el día de San Patricio festejan
Irish Boy cerveza bien negra
al amigo, a su sed espléndida.

"¡No quiero ir a rehabilitación,
no, no, no!"
Imitan a Winehouse con ronca voz
brindando por no estar tristes hoy
-Ser un pelmazo es un embole mayor-
riéndose de una vida que nunca les sonrió.

Mueven las caderas con ritmo,
pero de repente se les acabó el tinto
¿quién tuvo la culpa de tal vandalismo?
Preguntó el Trébol verde enfurecido
Yo, yo enverdecido compañerito
-confesó el feo bull dog arrepentido.

Hora de jugar a su juego preferido:
sentándose toda la barra en círculo
uno por uno, simulando no haber bebido
"Yo soy Pepe Botella, soy un borracho perdido,
por eso me uní a A.A., hermano míos,
por mi vida miserable de perro mal parido"

Aplaudieron la primera actuación
No hacía falta mayor explicación
Don Pepe Botella, el mejor actor
lo premiaron con un Southern Comfort
Sonrió mientras la botella destapó
"Dos dedos para mí, uno para vos"

Ahora el turno de una fina señora;
decadente hasta caerse a veces muerta
"Yo, Miss Ballantine's, esa chica hueca
yo del clericó me como las frambuesas"
Nadie entendió una palabra de la extranjera
así que la invitaron a beber licor de cereza.

Irish Boy, el niño dorado de Tía Mo:
"Soy un amargado, un total perdedor
me gustan las chicas, fumar y beber alcohol,
es bueno para la salud, ¿no, Doc?
Además de a Uds. hacerles el amor"
Las mareadas gritaron de emoción.

Mi madre amenazaba con suicidarse
Mi padre era un neurótico insoportable
Yo a mi hermano lo amé más que a nadie
Murieron cuando empecé a enviciarme
y aquí estoy con Uds. mis compadres
La verdad ahora de sí saben, mámense.

"Volvieron a brindar hasta notas entonar
Entonaban el aleluya y el himno nacional
Las copas chocaron hasta el cristal quebrar
pero no bebieron del pico de la botella jamás
Si han de beber, con clase y estilo lo harán
La elegancia en asuntos triviales es fundamental"

Las Crónicas from The Fishbowl

Marlboro's Smoke llegó un poco después
Heródoto llegó un poco antes que él
Mrs. Woolf estaba desde un época before them
Pero sólo la última víspera se cruzaron los tres
Y no precisamente para beber una taza de té,
sino para saber que el otro sabía lo que no debía saber.

Marlboro's Smoke provenía del extranjero
A veces parecía venir del Cielo o el Infierno
Con una sonrisa encandilaba los corazones serenos
Le gustaba jugar con las féminas de ondulado cabello
Pasatiempo que practicaba sin perder el tiempo
Todo un brujo, un caballero.

Heródoto, paisano nervioso, histérico y neurótico
Sin sangre azul, corazón vacío y espíritu de plomo
Repugnante como el cianuro y codiciado como el oro
De día niño bonito y por la noche el demonio
Acomplejado respira en bodega llena de cocos
Desayuna café bien fuerte y después abre los ojos.

Mrs. Woolf padecía una aguda manía depresiva
La euforia y la depresión hamacaban su vida vacía
Cada instante era una tragedia o una gran dicha
El término medio era un termino que desconocía
Podía ser risueña y dulce si se lo proponía
Un vocabulario no apropiado de su boca salía

¿Heródoto destacaba por su sensualidad?
¿Marlboro's Smoke por su comicidad?
¿Mrs. Woolf por su peculiar personalidad?
Exactamente por ninguna característica en especial
destacaban sobre lo corriente y lo normal.
Tres individuos carentes de algún charme.

Bloody Passages

Frío es el día,
hierve la sangre.

No deja de drenar dolor
todas la heridas
todas se han abierto.

Mi corazón se ha inflamado.
mi corazón antes rojo,
ahora es dorado.

Partiré mi torax en dos.

He dormido y he soñado
He despertado a cada rato

Midnight Passages III

La perturbación mental es en realidad un exceso de sensibilidad. Esa misma sensibilidad hace que el tal individuo perciba la realidad a un nivel mucho más profundo, agudo, y por lo tanto, terrorífico, que una persona "normal"; es por ello que se perturba, ¿a qué sensibilidad superdotada no le sucedería lo mismo? Y a menudo esto conduce al suicidio, dado que el sujeto no tolera lo que percibe.

El suicidio es dormir la percepción.
Sabiendo que el efecto del Seconal será permanente (deliciosamente letal)

El suicidio es decir "¡Basta!"
De un modo aún más atronador que escopetas disparándose por accidente

El suicidio es abandonarlo todo, incluso el amor.

El suicidio es abandonar el recuerdo. 
"Ya no habrá más látigo que me fustigue"

El suicidio es elegir morir antes de ser vencido.

El suicidio es saber que ya no se teme más a Dios.

El suicidio es promesas incumplidas.

El suicidio es saber que Dios miró hacia otro lado y te ignoró.

El suicidio es el orgasmo de la tristeza.

El suicidio es silencio a gritos.

Cada vez que lloro desearía que mis lágrimas destejieran mi tristeza; que no sea necesario salpicar de granate mis muñecas.

La alegría es mi amor. Mi amor es mi presente. Son mi resistencia.

Una media negra machada de semen.

Midnight Passages II

Deseo acostarme en un edredón de flores y que esa dulce señora, detrás del escritorio, me sonría en silencio. She's kind.

Aplausos. A este mundo le falta mayor bondad.

Estoy ávida, ávida de nutrirme. 
Supongo que las mayúsculas son subjetivas.

No quiero hablar. No quiero tristezas. No quiero lágrimas. Tan sólo escribir.

Mi escritura es desesperada.
Mi escritura es frenética.
Mi escritura es presencial.

Mis escritos no significan nada para ella.

Papá es gentil. Ella ve trapos.

Trapos de limpieza, lo único que importa.

Ellos son del año '40. Nadie los ve. Nadie los conoce. Pero cada noche me saludan bien alegres y hablamos largo y tendido. No existen. Pero su compañía me alivia, aminora mi ansiedad y sonrío. Ellos son Billy, Mr. Flynn, Joe y O.

Muñecas.

Juego con muñecas, consumo muñecas y también me las corto; ¡y todo eso aminora mi tristeza! Empiezo a reír ¡Ríe Pagliaccio y el mundo aplaudirá!

Hay un caudal.
Hay una represa que cada día se fisura más y más.
Trato desesperadamente  de anestesiar las fisuras.

Muñecas.


Midnight Passages

¿Qué es real para la tarántula?


¿Qué es la alegría?


Te amo. No me abandones. Never let me go.


Matricidio.


M.


Lo hermoso, lo bello, lo feliz.


Isadora.


¿Lo terrible?
Objeto directo y lo otro no lo sé.


Un montón de incoherencias; debo liberarme de ellas para construir algo bueno.


Teclas de piano (no es exactamente aquella mi reminiscencia) 


Es un pequeño mundo donde lo único que quiero es amor.


La palabra "quiero" suena más afirmativa, decidida; mientras que la palabra "deseo" expresa 
cierta vaguedad pero más profundidad, poética y sensual.


No paro de escribir. Las palabras tan sólo fluyen. Si no lo hiciera, reventaría.


Todo me provoca impresiones, incluso el color de las paredes y el barniz de la madera.
Anoto mis impresiones sobre todo, pero de lo único que jamás he podido escribir es sobre mi madre.


Todos me miran con rostro extrañado.


Me fascina Rhapsody in Blue.

Serie Poética I

I.

Eres tú, a quien anhelo.

Amor, son ojos verdes
Claros, profundos

Pasado, presente y futuro

Mi corazón es un volcán de azufre
Y mi cuerpo carne suave.

Mis palabras ya no hablan por mí
Mis palabras ya no marcan mi silencio

Mi mente no existe
Sólo ínfimos venenos.

II.

Caigo, caigo, en la oscuridad de mis entrañas
Si bello ves mi rostro, no ves mi devenir constante.

Mi vida ilusa, mi muerte concreta
Son ellos mis sueños…

Sonrío tan sólo por complacencia.

III.

Me arrastras,
Me llamas entre sueños

En mi cama,
En otros desaciertos

“Flor, flooooor”

Tú sabes que aún no es mi tiempo,
A veces sí mi más triste deseo.

No me tientes más,
no desperdicies más espectrales ecos.

Aún quedan varias en mí,
Que se reniegan a tu dulce velo.

Aún quedan fondos y tintas,
Que no he consumado.

IV.

Frío. Pureza.

Fluyen las corrientes

Fluye el murmullo de las olas,
Cantan a mis oídos

Es la canción de cuna,
La que más prefiero.

Fluye el cuerpo,
Que ya no es mío.

Los vicios se descoloran.

Deja de fluir la sangre.

Si mi espíritu es libre de tormentos
Entonces, añora las pasiones ardientes del destino.

V.

El corazón de Shelley

sobrevivió a las brazas

¿Por qué yo no puedo, entonces,
hundirme en las mareas también
y ser inmortal?

VI.

Por último,

Contemplo la existencia,
La miro fijo a los ojos.

Amo su verdor.

Amo su efimeridad.

La abrazo,
Por más que duela.

Y luego, la dejo ir.

VII.

Era yo, un jardín lleno de flores blancas.

Sobre mí, un cielo pálido.

Me fugo hacia la eternidad…

Sobre ese negro océano gusto flotar
Abrir los ojos y las estrellas ver

Jamás las terminaré de contar,
Sólo su reflejo alrededor mío podré alcanzar.

VIII.

Florencia,
la que danza,
la que añora,
la que ama,
la que muere.

Five Passages

I.

¿Cada cuánto todo se ha perdido?

El pincel sobre las ruinas.

Sí, todos somos Job.

II.

Fumar provoca la falsa ilusión de que exhalar lamentos: las tristezas podrían convertirse en humo para sí nublar la conciencia; poder lograr el no pensar y, por unos instantes, detener la mente.

No descansa, no es libre, tan sólo se queda quieta en su jaula y reposa.

El cigarrillo es tan sólo una máscara de mundanidad, de sofisticación anhelada. Es una fina cubierta de hielo que alberga llamas.

III.

Algunos ratos de actividad y silencio; la intimidad resguardada y compartida entre dos me abrazan gran paz.

IV.

Cuando el frenesí se torna caótico es el Infierno.

Los dulces devaneos de la mente se tornan en tuertas torturas.

No hay respuestas, sólo golpes.

El perdón es tan engañoso como el amor; pero de ser auténticos el alma finalmente descansa, tibia.

V.

No soporto una iluminación que me obligue a arrancarme los ojos; prefiero un fuego templado.  

Evening Passage

Me duele mucho la cabeza; pero no es sólo eso: es el vacío de mi alma que satura mi mente.

Mi corazón, un respiro flagelado.

El excitante insomnio
El llanto exagerado
El tabaco desmedido
El alcohol solicitado

Sí, veo que te estas asomando.

Me machucarás como frágil flor y me obligarás a encenderme fuego. 

No soy nada, ni siquiera mis cenizas.

Pour moi, tu es mort

Je vais mourir et de mourir de tristesse.
Bitter et durable d'un cœur brutal.
Mon cœur bat,
mais sans effet.

Je vais mourir.
Je quitte cette vie,
ne laissant rien derrière,
à l'exception des poèmes.

Mourning of blood, roses of amaranth bloom and dastardly drop.
Spirited dawning, pearls falling down from the hither innermost.

En amour avec ma couronne de feu,
ma peau pâle,
ma silhouette délicate,
les yeux tristes,
met mon âme à travers vos peintures
aimé une vision, pas moi
Il est trop tard pour se plaindre.

Vous ai donné mon corps,
mon âme, mon amour.
Pour changer quoi?
Pour une passion légère?
L'amour avec la férocité
d'un animal et le corps d'un adolescent
anxieux et inexpérimentés.

Garnet shears are veiling the memoirs of your dweller falsehoods.
The burgundy quietness pours out the bars of innumerable scores.

Avec un stylo J'écris ton nom,
je le souligne en rouge,
et maintenant tu es parti,
je vais effacer avec mes larmes.

Je suis devenu votre muse.
J'ai aimé que votre muse.
J'ai vénéré comme votre muse.
Mais comme une femme que tu m'as aimé?
Ton amour a été plus d'un enthousiasme tragique.

Becoming sweeping tonnages, becoming reverberation and pause.
Weren’t those breathing spells too sultry to leave over and absolve.

Je t'ai toujours aimé et encore Je t'aime,
ma douce diable.
Ma dernière lettre.
Si Dieu existe,
Dieu fait les amoureux.

Aimez-moi, Dante?
Une fois mort, priez pour moi.
J'ai escorté dans vos rêves,
je vous ai suivie partout mais je ne
peux plus. J'ai un couteau dans la poitrine,
et il fait trop mal de l'enlever et continuer à vivre.

Reserved cowardice’s twang: be pigeon-hearted was your best nob.
Embedded our uprightness out of amateur pleasures and false vows.

Il est la force du destin.
Je veux juste me pardonner,
vous pardonner,
pardonne-nous.
Je veux la paix, je ne supporte pas de vivre.
Pardonnez-moi.
Toujours aimée, Lizzie.

(Lizzie se refiere a Elizabeth Siddal y el nombre de Dante a Dante G. Rossetti)

The Ballad of Sasha Du Bois

Junket nights,
Rock n Roll and a few cocaine lines
Making joints till the moon break-dance
Why you should remember the look of her eyes?
Blaze eyes, wild as Cheshire, Alice’s Cat in Wonderland
How funny can be the shape of the misty dark?
To be or not be… Hamlet’s laugh ha-ha-ha-ha.

Morning awakening… everything has suddenly gone
You left your cologne on my sheets and bathtub
Hugger-mugger boy, I’ll jab you a knife on the throne
After the murder, Lucky Strike’s man will came from abroad
with a court of decadent servants and their libertine sons
I will be the Queen, so alone, among that entire crazy crowd.

The men called her Miss Sasha Du Bois
She was not French, but had the same chick style
She used to drink cheap champagne and eat red caviar
Among the boulevards, making jokes of another life
Smoked with nozzle fine cigarettes of tobacco and grass.

I’m just the dear-bought night-walker of the town
A fake blonde, cool, blue eye, smart, vain, low-class
Out of my palace made of crystal, softly cold ice
I went to the city looking for a job as courtesan
So beautiful, so pretty, so shining, so bright
As my sisters… Lust, Vice and Desire
I’m a princess from the Kingdom of Trespass.

20 Sextetos: De Ninfa a Ninfómana

Presionado delirio que al álgido pecho encandecía
A la llorosa virgen parturienta de él y de sí misma
Desgarrando bajo su piel el glauco clamor de ninfa
Sus ojos sesgados, dulce esplendor cual llamas tibias
Oh, violinista del Demonio: el Sátiro y su larga cítara
Espantan a la virgen, riéndose con libidinosa maestría.

Tupidos arbustos suspendidos por vigorosas ráfagas
Jovenzuelas riendo tras sus troncos de corteza magra
Juegan descalzas a soñar con el sueño que les sonrojaba
Y gozosos escalofríos en las tetillas pudor les provocaba
Veleidosas criaturas a la madriguera gentil les invitaban
A entonar las cuerdas del arpa, a degustar bebidas blancas.

Amordazados sucumbieron al látigo de cuero, rostro y cuello
Fueron acaso sus labios sellados al silencio por un espectro 
Sacrílegos espíritus le despertaron de su soneto de ensueños
Entallados matices de flores incorruptibles y cuerpos fétidos
Tan casto como poco sensible fue su amargura y un lamento
Vacío quedó su corazón, desamparado a la noche de credos.    

Brotaban redes claras cual telarañas a través del higo inflamado
Las pulpas borgoñas, las semillas negras y aquel carozo profano
Calmado, desde ambas laderas se deslizaban los jugos amargos
Iban diluyéndose sobre ojos de cual conejo enfermo y enviciado
Llagas ardientes, ampollas que al higo con éxtasis han reventado
Descendía su volumen; ha alcanzado la voluptuosidad del gusano.

¡Oh!, suspiraba la Ninfa, a la impura Belleza, rezagada al oscuro moro
¡Oh!, suspiraba la Ninfa, al acerbo Eros, ahogado en contrapuntos rotos
Los reflejos níveos se hubieran ceñido en un abanico de aperlado sollozo
Todo cuanto oró a Diana, todo cuanto adoró a Apolo, tras liebres y zorros
Fue transgredida la calma del océano y la brisa arrojada al frío sin reposo 
La flauta mágica y el silbido del arroyo consolaron el repentino abandono.

Entre sus piernas la calma acunó de la soberbia Venus, el Hiperión
Al hombro un cuello caoba arrullaba con fuerza, con arco y bastión  
Secas lágrimas derramó tras la oscura overtura el cello del Rey Sol
Donde hubiera haber habido latidos, un dúo sinfónico se vislumbró 
Amurallada tras la torre de marfil, una agria daga la Ninfa se clavó
Mudas sonatas concebidas a la luz de la luna, concierto en E menor.

El vacío tras las pupilas que se han bifurcado
El estallido entre silencios ya hoy evaporados
Los efluvios que tras ella las sombras rezaron
La quietud y lo turbio de tintes engarruñados
Lánguidas tentaciones muertas en los bardos
Inacabados versos de juegos desperdigados.

Lo que las palabras callan entre lenguas barajadas
Lo que los oídos ensordecieron a coléricas sarnas
Una vil pasión desatada con presteza casi olvidada
Aniquilado sentir, dulces Compasiones resucitadas 
La bondad de un corazón desangrado en la batalla
Dulce recoveco de almas, qué dulces palabras halla.

Desconcertada quedó la Ninfa, una vez desechos sus ropajes de doncella tímida
Tras los rituales de  Sórdida y Noche, tras haber sido, cual mortal, una destituida
¿Quién era? ¿Tais, la pretendida? ¿O una Lucrecia violada, denigrada y marchita?
Ni tan elevada ni tan sublime, como los 120 versos que más tarde así compondría
Engarzando pluma y tinta a su espíritu diáfano, deletreando diagramas profanos
Alzó afilada daga de puño casto, y lo clavó en el corazón del Sátiro, asesinándolo.

¡Muere, muere, ingrato Sátiro! Perverso animal del hombre, maligno asno
Tu sangre, tripas y miembros he derramado, y aún te continúo apuñalando
Inmundo has sido y a la inmundicia has regresado, tú, el demonio más odiado
Arranco tus ojos, desnuco tus testículos de caballo y ya te he rebanado el rabo
Tus viriles engaños ya no desvirgarán con descaro coños, ni húmedos ni castos
Cobarde, a mi astucia y corazón has ultrajado y por ello, te he descuartizado.

Que equivocado al pensar que mis lamentos eran como los de Ofelia
Jamás por tu rasa mente se te hubo cruzado en mí una Tosca o Medea
Tarde demasiado es para un claro entendimiento de mi pródiga naturaleza
Pues tus sesos han sido derramados sobre mi pies de mancillada doncella
A tu corazón me lo comeré crudo, sin masticarlo siquiera, (no vale la pena)
Bombea aún el terror, la piedad, la clemencia por tu lascivia y lujuria negra.

Cierto remordimiento condena mi alma cual pesadas y ferrosas cadenas
Qué insoportable es haberte amado, y asesinado, con tan idénticas fuerzas
¿He de decirlo, he de confesarlo? Oh, Sátiro, tu eres mi pasión verdadera
Muerto por mis propias manos, por mi propia furia, por mi suerte adversa
Por mi resentimiento, por mi capricho, por mi orgullo de féminas estrellas
Tu ofenda ha merecido la justa muerte, pero no acabó con mi solitaria tristeza.

¿Por qué he de amarte si tú ni siquiera te de mí te habías enamorado?
Tan sólo me sedujiste para complacer tu orgullo, tu ego, tu gran falo
Mi mente has ofuscado y a mi corazón, antes manso, has envenenado
Y corrompido con oscuridad, sadismo y crueldad, sin ningún reparo
¿Por qué te amo, entonces? Has hecho de mí una cortesana sin mago,
Prostituta sin prostituir, una mísera ninfomaniaca del helado verano.

Oh, Sátiros os invito, pero tan sólo si antes me ilustran sus miembros
Tan sólo así, y si son dignos, os permitiré adorárselos en mi bacanal lecho
Desnudos, gloriosos, mi cuerpo es suyo: mi piel y lo que subyace dentro
Así también mis labios superiores e inferiores, y todos mis bellos vellos
Un solo sorbo no saciará mi vicio por la esencias de Baco y Morfeo
Por eso os necesito, sacien mi libido, coronen con fluidos mis pechos.

Vamos, os ruego, sírvanse de mí cuales sonrosados bocados
Oh, de su cuerpo y de mi sexo hagan el placer más deleitado
Templen mi ardorosa embriaguez propia de animal encelado
Penétrenme, Sátiros, procréenme orgasmos y sólo orgasmos
Os ruego en mí su pene lívido e hinchado, elevado y morado
Si mi vulva cantara, sus cánticos serían de virtuosa soprano.

Vano intento, no puedo escribir ni un solo verso más
Ya ni una sola oración en mi mente puedo terminar
Cada segundo me cuesta más poderme concentrar
Complicado es poder las palabras enlazar y cruzar
Tan sólo busco mi luto apaciguar y yo descansar
De noche o de día, contigo Sátiro, siempre soñar.

Si tan sólo mi corazón pudiese dejar de palpitar
Hallaría la tranquilidad que en nada he de hallar
Descansaría, ya no necesitaría amarte ni tu amar
Pues en nada hay ni habrá satisfacción ni libertad
Ni la divinidad, ni los vicios, ni siquiera la dulce bondad
Pueden disuadirme de cerrar los ojos para no abrirlos más.

Fino trazo de escarlatas emociones que se enfrían
Espejos cuyo filo metálico templan el alma partida
Reflejos destellan sombras para la ausentada alegría
Gotas sin sal tiñen de pétalos líquidos únicas caídas
Agridulce espesura que al emanar aligera partidas
Diluye a las invisibles cadenas en desvanecidas líneas.

Ojalá en mi destemplanza pudiera destruir nuestros grilletes ciegos
Porque tú no tienes la fuerza para separarte ni yo la voluntad para hacerlo
Aún cuando estoy por topar la inconsciencia me persigues en sueños
Los coloridos destellos de tu música a través de la oscuridad a veces veo
Te contemplo aunque sólo en mí existas y sin ti yo no sería por completo
Desfiguración de sombras incorpóreas y errantes que conmigo llevo.

La estrofa del suicidio, la estrofa final, imploro inmerecida piedad
Dios mío, Sátiro, ya no tolero amarte y mi terrible culpa soportar
Ni del amor ni la sangre me podré limpiar jamás; ni con este pecado mortal
Sátiro, te amo, tu alma y la mía algún día juntas en el Infierno arderán
La pureza y la redención de mis pecados y maldad, Díos mío, concédemela
Oh... Lucifer me ha venido a buscar…