¿Qué son los placeres cuando se repiten hasta la vicitud? Son la proclamación del vacío de un espíritu desgastado. Son el llamado silencioso a la introversión. Estar solos en un jardín sin relojes ni noches. Hay corazones cuyo anhelo es ser inconmovibles. Hay corazones de fuego eterno. El fuego eterno es propio del Infierno. ¿Qué es propio de la vida? Tan sólo vivir, y tal vez, morir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario