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Si mi novio fuera mi amante


Desnudarte sin quitarte la ropa; desnudarte leyendo palabras… eso es hacerte el amor en tu habitación e irme después de que bebamos un café y me cuentes un poco sobre lo que estas escribiendo; para consejarte, elogiarte o criticarte. De todas las cortesanas, yo soy la kafir más erudita.

Desplegar mi tersa desnudez entre tus sábanas de algodón, esperando tus besos en mi nuca.
El sexo y la paráfrasis de una tautología infinita: una conjugación verboidal de penetración solitaria.
El lecho es fosa de tierra fresca donde muere la fantasía.
Dulce epílogo es el sueño.

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